La minería tiene sus orígenes en tiempos muy remotos, con el de cursar del tiempo cada vez ha sido más frecuente el uso de los minerales, no solo en la industria, la ciencia, la medicina, u otras esferas del desarrollo de la humanidad, sino también en nuestra propia vida cotidiana.
Sin embargo. ¿Hay suficientes minerales en la naturaleza para satisfacer una demanda cada vez más creciente?
La respuesta es NO. Existen minerales cuyo uso se potencia en forma exponencial. Por otra parte los mejores yacimientos han sido explotados ya, sus leyes son menores y en contraposición los costes para las tecnologías de recuperación son más altos, así como el consumo de energía, lo cual generará un problema de producción en los próximos años.
Es por ello que el uso de la “Minería Urbana”, no solo es una opción, sino una solución. Esta minería extrae los minerales a partir de los residuos de los aparatos eléctricos, electrónicos, informáticos, equipos de telecomunicaciones, entre otros, una vez que pretende reducir la extracción de materias primas y minimizar los costes de energía y consumo de agua.
La minería urbana está llamada a superar a la minería tradicional, en la cantidad de minerales recuperados, en la actualidad existen millones de toneladas de desecho, esperando a ser tratados correctamente.
El crecimiento de la Minería Urbana es un elemento esencial a tener en cuenta, para el presente y el futuro más cercano, con ella se incrementa el suministro de materias primas críticas y la recuperación de materiales, y en consonancia la sostenibilidad y el desarrollo económico, medioambiental y social. ¡Seamos conscientes de ello!
La Editorial